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Estudio advierte sobre formación de Tsunamis gigantes que AMENAZAN la vida humana

El cambio climático podría ocasionar la formación de tsunamis gigantes que afectarían el hemisferio sur del planeta golpeando drásticamente la infraestructura y la vida humana de dichas regiones, advirtió un estudio publicado el 18 de mayo en la revista Nature.

Este pronóstico surgió luego de que un grupo de científicos analizaron la formación de capas de sedimentos a cientos de metros bajo el lecho marino en la Antártida. Los investigadores descubrieron que estas capas se formaron hace millones de años en periodos anteriores de calentamiento global y cuando se deslizaron hacia las profundidades crearon tsunamis gigantes que invadieron las costas de América del Sur, Nueva Zelanda y otras regiones del hemisferio sur.

La evidencia ha hecho creer que a los investigadores que los periodos de calentamiento global actuales podría volver a producir estos catastróficos tsunamis que tendría consecuencias inimaginables para la economía y la vida humana.

«Los deslizamientos de tierra submarinos son un riesgo geológico importante con el potencial de desencadenar tsunamis que pueden provocar una gran pérdida de vidas», dijo en un comunicado Jenny Gales , profesora de hidrografía y exploración oceánica en la Universidad de Plymouth en el Reino Unido

La investigación menciona que estos deslizamientos son «peligros geológicos globales», que puede desplazar inmensos volúmenes de sedimentos, superiores por varios órdenes en relación con los eventos de este tipo que se producen en tierra.

Algunos ejemplos de estos fenómenos catastróficos, son el ocurrido en 1929 en Canadá donde un deslizamiento de tierra submarino generó una ola de 13 metros que mató a residentes de Terranova y causó daños económicos importantes al cortar cables de comunicación trasatlánticos. Asimismo, otro evento importante de este tipo fue el ocurrido en Papua Nueva Guinea en 1998 donde una ola de tsunami mató a 2,200 personas.

Los investigadores encontraron las primeras evidencias de deslizamiento de sedimentos en 2017 frente a la Antártida en el este del Mar de Ross. Ellos perforaron profundamente en el lecho marino para extraer núcleos de sedimento y encontraron que estos están compuestos de materia fosilizadas como fitoplancton y otros.

Al analizar los componentes de las capas recolectadas, encontraron que las más débiles se formaron durante dos períodos hace unos 3 millones de años en el Pilocceno y el otro aproximadamente 15 millones de años durante el cambio climático del Mioceno. En estas épocas la temperatura del océano austral era de unos 3 grados centígrados, mucho más cálido que en la actualidad y esto provocó la formación de algas que después de morir inundaron el lecho marino con un sedimento rico y resbaladizo.